Por Agarf Alecnac (Cuento)
«El faro»
Corrí tan pero tan lejos, queriendo escaparme, pero seguiste a mi lado.
Ir y volver, e ir y volver, e ir y volver. Me he pasado la vida entera ciclando, hasta que despegué y volé tan alto que para bajarme se precisaron ocho carbonos, dieciséis hidrógenos y dos oxígenos. Y tiempo, un buen tiempo.
Es como estar caminando sobre la cubierta de un barco en una noche con el mar picado, todo se tambalea. Pero allí a lo lejos, se vislumbra un faro.
La tan ansiada, nivelada, estable paz que por tantos, tantos años he estado buscando, parece estar allí, a la vuelta de la esquina, en tierra firme.
Recuerdo que dijiste una vez que necesitabas que dejara de pasarme la vida volando por las nubes, o sumergido en la profundidad del mar. Bueno, ahí voy.
Agarf Alecnac.
Últimas entradas:
- «Me abro a la vida (y al cajón de madera)»
- «El cura» (Cuento)
- Archivo
- «Mucha mierda» (Cuento)
- «¿Por qué escribo?» (Ensayo)
Entradas relacionadas
Agarf Alecnac
agarfalecnac.com
Si quieres contactarme
¡¡¡Gracias por tu visita!!!

Deja un comentario